Foro Naturista

Aquí puedes leer y publicar cuestiones, comentarios y opiniones

relacionadas con el Naturismo y el Nudismo.

8-2-2004 Dos caras de una situación muy común

No sé si es aquí donde debo escribir para el foro naturista, pero por si vale, y para animar a la gente, escribo mi experiencia:

"Practico el naturismo desde los 18 años aproximadamente, cuando lo descubrí en las playas francesas. Desde entonces, he ido conociendo lugares, campings, playas,... que han conseguido que pueda disfrutar del naturismo casi siempre que quiera. Pero aquí quería contar mi experiencia con mi pareja, ya que he leído un par de textos que iban sobre el tema.

Yo me hice naturista junto a la que entonces era mi pareja, y desde entonces siempre lo practicamos. Pero a los años la cosa se terminó, y al iniciar una nueva relación tuve el miedo de contar a mi nueva pareja que yo sólo iba a playas y lugares donde no tuviera que usar ropa. Por otro lado, tampoco quería renunciar a ella y volver a la esclavitud del bañador. Así que me decidí, y se lo dije. Se lo dije a pesar de que ella era una persona un poco acomplejada por tener el pecho un poco grande, lo que le había motivado que fuera muy recatada incluso en las playas textiles, donde nunca se sentía a gusto por grande que fuera el bañador que llevase.

Como era invierno, aparcamos un poco el tema, pero llegó la primavera y el verano, y... No sé como pero la convencí para pasar un fin de semana en un camping naturista, prometiéndole que cada uno iría como quisiera, sin obligaciones. Elegí un camping francés bastante grande, donde sabía que iba a ver muchas familias, niños,... Así que llegamos al camping, montamos la tienda, yo me desnudé,... y ella no, se quedó con su bañador. Sin embargo, al cabo de cinco minutos decidimos ir a dar un paseo, y comenzamos a andar: allí había niños jugando, parejas paseando, familias instaladas comiendo,... y no habíamos caminado doscientos metros, cuando me dijo: "espera un poco". Volvió a nuestro emplazamiento corriendo, y a la vuelta, no llevaba mas ropa que las zapatillas.

Aquella tarde me dijo que se sentía mejor que nunca, que no había tenido tan buenas sensaciones y se había sentido tan libre en mucho tiempo. De eso hace mas de siete años, y desde entonces, sólo vamos a sitios naturistas, nunca nos hemos visto en bañador. Ahora tenemos un niño, y por supuesto, lo vamos a educar para que sea naturista.

Lo escribo para dar ánimo a la gente, ya que creo que, aunque al principio se pueda oponer resistencia, cualquier persona puede acaba abrazando el naturismo, porque al fin y al cabo, a nadie le disgusta el sentimiento de libertad que produce. Sólo hay que poner los medios, la paciencia y la comprensión.

Asier 12/1/2004

Escribo este mensaje para añadir mi experiencia y mis sentimientos a lo expresado por Félix y por Ricardo en sus recientes aportaciones.

Tengo 41 años. Ya de adolescente me gustaba desnudarme en casa cuando me quedaba solo, igual que menciona Ricardo. Como él, la sensación de libertad, de comodidad, en resumen de bienestar físico y mental, era única; superior a cualquier otra.

A los 15 años, por casualidad, después de correr durante bastante rato por la orilla, acabé en la playa del camping nudista Toro Bravo, en Castelldefels (Barcelona), que ahora ya no existe como nudista. En aquel momento me di cuenta de que podía compartir mis ansias por desprenderme de las ataduras del vestido con otras personas: descubrí el Nudismo social. Frecuenté dicha playa desde entonces y, siempre que he tenido que ponerme un bañador por ir con familiares y amigos (nadie de mi entorno es nudista), me he sentido mal, constreñido y payaso. 

Después ha venido la playa de la Mar Bella, a la que he ido siempre que he podido. Pero me faltaba algo más; de hecho, como dice R.Palleja en su "Primer día en El Fonoll", no tenía suficiente con bañarme o pasearme por la playa sin bañador. Eso ya lo hago en mi barco (tengo la suerte de contar con un velero, al que no veo la hora de ir para salir a surcar el agua y desprenderme de la ropa para sentir el viento, el sol y el agua sobre todo mi cuerpo). Yo quería hablar desnudo con otras personas desnudas, leer desnudo, comer desnudo, VIVIR DESNUDO.

En casa, con el buen tiempo, suelo "funcionar" desnudo. Mi mujer, al principio intentaba reprimirme, aunque ha acabado por acostumbrarse y ella misma, a veces, va con el torso desnudo también (mi hija pequeña, 7, no tiene problemas; el mayor, 13, no lo acepta). Pero incluso eso no era realmente "compartir", porque ella no lo hacía por ir desnuda, por sentirse mejor desnuda, por ser Nudista.

A la búsqueda de una forma de dar rienda suelta a mi necesidad por expresarme en mi desnudez, removí Internet para encontrar alguna forma o lugar para ello; y di con "Lugares Naturistas", este lugar de lugares naturistas que ha sido (y sigue siendo) bálsamo para mi "herida" (estaré siempre agradecido a Juanjo, su webmaster, por ello). 

Apelando a mi "derecho" por expresarme como yo quisiera, y ya que no la afectaba a ella directamente, conseguí de mi mujer "permiso" para asistir al 2º Encuentro de Lugares Naturisas en Gredos, donde conocí personalmente a Juanjo, su mujer, y un montón de amigos. Fui con una pareja de Barcelona. A todos ellos les llevo en mi corazón desde entonces.

Sabiendo que estos amigos de Barcelona eran socios de CCN, y al considerarlo justo y bueno, yo también me hice socio (lo soy desde entonces - nº 2.075). Posteriormente conocí a Antonio, su mujer y otros amigos de Tarragona (con quien estuve a punto de entrar en su proyecto Natysol). Mi mujer llegó a venir conmigo a un viaje a la piscina de Artxanda (aunque no vino a bañarse) y otro encuentro con los amigos de Tarragona (donde nadie se desnudó).

Mi ilusión (nunca mejor dicho) era que mi mujer, al conocer a las bellísimas personas que he mencionado, y su "normalidad", redujera su prevención hacia la desnudez y cambiara su perspectiva del Nudismo. Incluso fuimos un día a comer a casa de los amigos de Barcelona. Pero lejos de todo ello, ella se desmoronó completamente y yo no tuve más remedio que cesar mis contactos con todos estos amigos y concentrarme en salvar la relación con mi mujer y mi familia.

¿Hago bien? ¿Hago mal? ¿Es justo? ¿Injusto? No lo sé. Lo cierto es que yo quiero a mi mujer y a mis hijos y no podía seguir adelante con mis anhelos sin provocar mucho dolor en ellos y en mí mismo. Por tanto, aunque me reconforta acordarme de tantos buenos amigos conocidos y me alegro al saber de ellos, he tenido que aprender a VIVIR DESNUDO sólo en casa y en mi barco y, esporádicamente, en alguna playa nudista a la que nos acercamos y en la que mi mujer, como mucho, puede llegar a desnudar su torso a escondidas.

En definitiva, Félix, Ricardo, Asier, cada caso es un pequeño mundo. Que lleguemos más o menos lejos dependerá de la suerte, de nuestra habilidad y de nuestro grado de compromiso con nuestro entorno familiar, con el Nudismo y con nuestro trabajo. Yo, por mi entrega en todo lo que hago y por mi vehemencia, probablemente provoqué un reacción negativa. Por eso, caminar despacio, como mencionáis vosotros, sea un buen consejo; pero la libertad de cada uno acaba donde empieza la de los demás.

En todo caso, mucha suerte a ambos y al resto de amigos.
Yo no pierdo la esperanza ...

Besos y abrazos a todos,
Fernando 29/1/2004

 

Foro Naturista, índice por fechas